Donald Trump sigue jugando golf y sin reconocer su derrota ante Biden

El presidente de Estados Unidos aun continuará con su litigio para el recuento de votos.

Donald Trump sigue jugando golf y sin reconocer su derrota ante Biden
Donald Trump sigue jugando golf y sin reconocer su derrota ante Biden

El presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, sigue atrincherado en su acusación, sin evidencia, de "fraude" electoral y regresó este domingo a su club de golf privado de Sterling (Virginia) sin reconocer su derrota en las elecciones del martes pasado, mientras el ya mandatario electo, Joe Biden, lanzó su equipo de transición.

Sordo a las celebraciones que se prolongaron hasta la noche en Washington, y que se concentraron en frente a la plaza donde se encuentra la Casa Blanca en el centro de la capital estadounidense, Trump volvió a salir pronto por la mañana hacia su club de golf.

Si el sábado emitió un comunicado en el que subrayaba que "las elecciones aún no habían finalizado" y denunciaba, de nuevo sin evidencias, "fraude" electoral, hoy simplemente se limitó a citar a dos periodistas de Fox, su canal favorito, que alegan irregularidades.

 

¿SIN CONCESIÓN DE LA DERROTA?

Históricamente, una vez que los medios de comunicación proyectan el resultado definitivo en las elecciones de EE.UU., al cabo de unas horas, el derrotado suele llamar al candidato victorioso para felicitarlo.

No obstante, parece que Trump, quien se ha caracterizado por su rechazo a las tradiciones políticas, no tiene previsto reconocer la derrota en el corto plazo.

Una de las asesoras de Biden, Symone Sanders, indicó este domingo que "varios republicanos" del Congreso se han puesto en contacto con el presidente electo, pero nadie del círculo cercano de Trump.

"Creo que la Casa Blanca ha dejado claro cuál es su estrategia aquí y que van a continuar participando y agitando estos planes, en muchos casos sin base, legal", dijo Sanders en una entrevista en la cadena CNN.

Uno de los pocos republicanos que sí salió a felicitar a Biden fue el excandidato presidencial en 2012 y senador, Mitt Romney, quien mostró su disposición a trabajar con el presidente electo.

"Me gustaría ver una salida más elegante (de Trump) pero no es parte de su carácter", reconoció Romney.